lunes, 28 de octubre de 2013

Posición del Colegio sobre Títulos Italianos


Ante los comentarios que han surgido en los últimos días en algunos foros y mentideros, esta Casa, que es Registro Heráldico, Genealógico y Nobiliario de los Reinos Ibéricos, desea hacer pública su posición sobre Títulos, Honores y Distinciones Italianas, gran parte de cuyo territorio formó parte de la Corona de las Españas.

Esta Casa reconoce los Títulos, Honores y Distinciones Italianas de los Estados Soberanos actualmente existentes en su geografía. Teniendo en cuenta que la República Italiana no reconoce oficialmente las Dignidades Nobiliarias actualmente, reconoce aquéllas concedidas por la Santa Sede, la Serenísima República de San Marino, la Orden de Malta y el Principado de Mónaco.

Igualmente reconoce las concedidas por el Reino de Italia, tanto reinante como en el exilio, por la Casa de Saboya (cuyo actual Jefe es el Príncipe Amadeo de Saboya Aosta, Duque de Saboya) y las de los Estados preunitarios existentes antes de la Unificación, a saber: Reino de las Dos Sicilias (Casa de Borbón-Dos Sicilias, tanto en su rama “francesa” representada por el Duque de Castro, como en la “española” del Duque de Calabria), Reino Lombardo-Véneto y Ducado de Milán (Casa de Habsburgo-Lorena), Ducado de Parma (Casa de Borbón Parma), Gran Ducado de Toscana (Casa de Austria-Toscana) y Ducado de Módena (Casa de Austria-Este).

De la misma manera se reconocen las Dignidades relativas a todos los Estados Italianos precedentes a este momento y que elencamos por períodos históricos, comenzando por los medievales: el Sacro Imperio Romano Germánico, Condado de Asti, Ducado de Benevento, Obispado de Brixen, Principado de Capua, Condado de Gorizia, Reino de Italia, Marca de Ancona, Ducado de Milán, Marquesado de Monsferrato, Estados Pontificios, Principado de Salerno, Marquesado de Saluzzo, Ducado de Saboya, Marquesado Alerámico, Condado de Sovana, Ducado de Spoleto, Obispado de Trento, Ducado de Toscana, Reino Lombardo, Emirato de Sicilia, Juzgados Sardos, Patriarcado de Aquileia, Reino de Sicilia, Tierra de San Benedetto, República de San Marino, las Comunas de Arezzo, Ancona, Asís, Brescia, Colona, Bolonia, Cremona, Florenia, Génova, Loddi, Lucca, Milán, Módena, Perugia, Prato, Plasencia, Pisa, Ragusa, Sassari, Siena, Verona y Viterbo, así como los territorios dependientes del Imperio Bizantino, tales como el Ducado de Amalfi, el Ducado de Gaeta, el Ducado de Nápoles, el Ducado de Sorrento, el Ducado de Venecia, la República de Pisa, el Exarcado de Rávena, el Señoría de Tani, el Principado de Taranto y el Catapanato de Italia.

Asimismo los Estados existentes entre 1453 y 1492: Condado de Tenda, Ducado de Saboya, Marquesado de Saluzzo, Marquesado de Monferrato, Marquesado de Clavesana, Marquesado de Ceva, Marquesado de Finale, Marquesado de Incisa, Condado de Asti, Ducado de Módena, Ducado de Ferrara, Señoría de Reggio Emilia, Señoría de Polesine, Señoría de Ferrara, Ducado de Milán, Señoría de Carrara, Señoría de Piombino, Principado Episcopal de Trento, Principado Episcopal de Bressano, República de Venecia, República de Ragusa, Ducado de Urbino, República de Ancona, República de San Marino, República de Florencia, República de Siena, Estados Pontificios, Territorio de Cospaia, Reino de Nápoles y Sicilia, Territorio de Senarica y Reino de Cerdeña y Córcega.

Entre 1492 y 1559 el Condado de Tenda, el Ducado de Saboya, el Marquesado de Saluzzo, el Marquesado de Monferrato, el Marquesado de Clavesana, el Marquesado de Ceva, el Marquesado de Finale, el Marquesado de Incisa, el Condado de Asti, el Ducado de Milán, el Ducado de Mantua, el Principado Episcopal de Trento, el Principado Episcopal de Bressanone, la República de Venecia, la República de Ragusa, la República de Génova, el Príncipado de Mirándola, el Principado de Carpi, el Ducado de Ferrara, Módena y Reggio; la República de San Marino, el Ducado de Urbino, la República de Ancona, el Marquesado de Massa, la República de Lucca, la República de Florencia, la República de Siena, los Estados Pontificios, el Reino de Nápoles, el Reino de Sicilia, el Reino de Córcega y el Reino de Cerdeña.

Entre 1559 y 1714 el Condado de Tenda, el Ducado de Saboya, el Condado de Niza, el Condado de Asti, el Marquesado de Finale, el Ducado de Milán, la Orden de Malta, el Principado Episcopal de Trento, el Principado Episcopal de Bressanone, la República de Venecia, la República de Ragusa, el Principado de Mónaco, el Principado de Oneglia, la República de Génova, el Ducado de Mantua, el Ducado de Guastalla, el Ducado de Parma y Plasencia, el Ducado de Mirándola, la Señoría de Correggio, el Ducado de Ferrara, Módena y Reggio, la República de San Marino, el Ducado de Urbino, el Ducado de Massa y Carrara, el Territorio de Lunigiana, la República de Lucca, el Territorio de Pietrasanta, el Ducado de Florencia, el Gran Ducado de Toscana, el Estado de los Presidios, el Principado de Piombino, el Ducado de Castro, los Estados Pontificios, el Reino de Nápoles, el Reino de Sicilia, el Reino de Cerdeña y el Reino de Córcega.

De 1714 a 1748 el Reino de Sicilia, el Reino de Cerdeña, la República de Génova y el Reino de Córcega, el Principado de Masserano, el Principado de Mónaco, el Marquesado de Finale, el ducado de Milán, el Ducado de Mantua, el Ducado de Guastalla, la Orden de Malta, el Principado Episcopal de Trento, el Principado Episcopal de Bressanone, la República de Venecia, la República de Ragusa, el Ducado de Parma y Plasencia, el Ducado de Módena y Reggio, la República de San Marino, el Ducado de Massa, la República de Lucca, el Gran Ducado de Toscana, el Principado de Piombino, el Estado de los Presidios, los Estados Pontificios, el Ducado de Sora, el Reino de Nápoles y el Reino de Sicilia.

De 1748 a 1796 el Reino de Cerdeña, la República de Génova, las Señorías de Torriglia, Seborga y Noli, el Marquesado de Finale, el Ducado de Milán, la Orden de Malta, la República de Venecia, la República de Ragusa, el Principado Episcopal de Trento, el Principado Episcopal de Bressanone, el Ducado de Parma, Plasencia y Guastalla, el Ducado de Módena y Reggio, el Ducado de Massa y Principado de Carrara; la República de Lucca, el Gran Ducado de Toscana, el Principado de Piombino, el Estado de los Presidios, la República de San Marino, los Estados Pontificios y el Reino de las Dos Sicilias.

De 1796 a 1814 la Orden de Malta, la República de Liguria, la República de Alba, la República de Asti, la República de Reggio, la República de Bolonia, la República Cispadana, la República Transpadana, la República de Crema, la República Cisalpina, la República de Venecia, la República de Ragusa, la República de Ancona, la República Tiberina, la República de Roma, la República del Piamonte, la República Partenopea, la República Subalpina, el Reino de Etruria, el Gran Ducado de Toscana, el Principado de Lucca y Piombino, el Principado de Benevento, la República Italiana, el Reino de Italia, el Reino de Nápoles y el Ducado de Sora.

Desde 1815 hasta la Unificación el Reino de Piamonte y Cerdeña, el Principado de Mónaco, el Reino Lombardo-Véneto, la República del Cantón Ticino, el Ducado de Módena, Plasencia y Guastalla, el Ducado de Módena y Reggio, el Ducado de Massa y Carrara, el Ducado de Lucca, el Gran Ducado de Toscana, la República de San Marino, los Estados Pontificios y el Reino de las Dos Sicilias. Algunos de estos Estados desaparecieron con el Armisticio de Villafranca de 1859, sobreviviendo los que se nombraron al inicio.

Estos Estados fueron gobernados por Dinastías Soberanas, cuyos Derechos fueron reconocidos por el Papa, el Emperador o algún otro Monarca, y que siguen conservando sus descendientes. Por no hacer interminable la lista nombraremos, junto a las Dinastías ya mencionadas, a los Benevento, Aldobrandeschi, Alerami, Paleólogo de Bizancio, Hohenstaufen, Altavilla, Aragón, Este, Visconti, Pico, Pío de Saboya, Láscaris Ventimiglia, Farnesio, Médici, della Rovere, Gonzaga, Boncompagni y tantas otras.

Junto a ellas, esta Casa reconoce tanto el Fons Honorum, como los Títulos, Distinciones y Honores de las Dinastías que en algún momento histórico tuvieron soberanía efectiva en Italia y cuyos Derechos Soberanos han sido reconocidos por la Magistratura Italiana, la única que hoy en día tiene autoridad y potestad para discernir sobre la materia. Tal y como afirma Bascapè “la Familia Principesca que ha sido Soberana mantiene su carácter dinástico y su Jefe conserva el Título y los atributos del último Soberano destronado. A estos principios han sido desarrollados por personalidades tan relevantes como Castilnuovo, Gorino-Causa, Tullio Chiariello, Ciro Gini, Ercole Tanturri, Primer Presidente de la Suprema Corte de Casación; Leonardo Puglionisi, Catedrático de Derecho Canónico de la Universidad de Roma; o Raimondo Jannitti-Piromallo, Presidente de Sección de la Suprema Corte de Casación. Este último escribió que “la Soberanía es una cualidad perpetua, indeleblemente relacionada y unida durante los siglos a toda la descendencia de aquél que primero la consiguió o reivindicó y se concreta en la persona física del Jefe de Nombre y Armas de la Dinastía, independientemente de cualquier consideración o matiz de naturaleza política, jurídica, moral o sicial de de este último pueda hacerse, y que, como enseña también la historia, no puede absolutamene incidir sobre su cualidad soberana”.

Por estos motivos, simplemente apuntados, pero que el lector podrá ampliar en especializada bibliografía, esta Casa reconoce los Títulos, Honores y Distinciones concedidos por las siguientes Dinastías Soberanas, cuyos Derechos han sido reconocidos por Sentencias de la Magistratura Italiana, algunas en tiempos previos a la Unificación, Durante el Reino de Italia o desde la proclamación de la República Italiana y que son las siguientes Casas: Altavilla Sicilia-Nápoles, Paternò Castello, Amoroso d'Aragona, Focas de Curtis Gagliardi, Láscaris Ventimiglia, Lavarello Obrénovic, Nemagna Paleólogo, Tomasi Tommassini, Paleólogo de Bizancio y Ligny Luxemburgo.

Los Títulos, Honores y Distinciones discernidos a lo largo de los siglos por todos los Estados y Casas Soberanas Italianas nombradas pueden ser certificadas con su debida documentación por esta Casa y son pruebas válidas para el ingreso en el Cuerpo Colegiado de la Nobleza Histórica de los Reinos Ibéricos. Ésta es la inamovible posición oficial de esta Casa que hace pública para general conocimiento.

lunes, 21 de octubre de 2013

Nombramiento para el Presidente del Colegio Heráldico en la Fundación Asistencial para las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil


El Presidente de esta Casa Don Francisco Acedo Fernández Pereira ha sido nombrado Delegado de Protocolo, Historia y Relaciones de la Fundación Asistencial para las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil en Extremadura. Su designación se ha hecho pública junto con el resto del organigrama en la pasada semana. Puede verse ampliada la noticia en Digital Extremadura.

La Fundación Asistencial para las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil fue fundada en 2001 por la Real Hermandad de Veteranos de las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil con el fin llevar a cabo la capacitación profesional y promoción laboral, así como todo tipo de ayuda similar a las viudas, separadas y huérfanos de los miembros de las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil, con preferencia a quienes fueran discapacitados.

Se encuentra bajo la Presidencia de Honor de Su Majestad la Reina y son Patronos Natos el Ministro de Defensa, los Jefes de Estado Mayor del Ejército de Tierra y del Ejército del Aire y de la Armada, así como el Director General de la Guardia Civil.

Para cumplir sus objetivos la Fundación crea actividades emplazadas en acuartelamientos y bases militares, dependiendo de las necesidades demandadas y que proporcionan puestos de trabajo que se cubren con el personal de nuestro colectivo.

Los proyectos son financiados a través de subvenciones privadas, públicas y donaciones, así como por los ingresos generados de las propias actividades. Además, cuentan con la ayuda conseguida gracias a los convenios de colaboración firmados con el Ministerio de Defensa, la Fundación ONCE y RENFE.

El Colegio Heráldico felicita a su Presidente y a todos aquéllos que se integran en el organigrama de la Fundación.
 


miércoles, 16 de octubre de 2013

Más diseños para el Santo Padre Benedicto XVI

Después del último post publicado en este blog acerca del diseño propuesto por Don Andrea, Cardenal Cordero Lanza di Montezemolo, a quien se tiene por la máxima autoridad en Ciencias Heráldicas en la Santa Sede y autor de las Armas Pontificias del Papa Benedicto XVI, para distinguir las de éste de las de Francisco, actual Obispo de Roma, el prestigioso sitio Araldica Vaticana, que recomendamos muy vivamente, sugiere dos nuevas versiones para el escudo del Santo Padre Benedicto XVI. Lejos de nuestro ánimo el querer pronunciarnos al respecto, (ya que tal decisión depende únicamente de su poseedor, que no parece dispuesto, en su soberana condición, de cambiar las mismas) sí creemos oportuno el darlos a conocer a nuestros lectores para que ellos opininen y saquen sus oportunas conclusiones. Independientemente de la polémica levantada queremos subrayar el magnífico diseño de ambos. He aquí ambos diseños para su detenido análisis.



jueves, 3 de octubre de 2013

Propuesta del diseño de nuevas Armas para el Santo Padre Benedicto XVI


Ante las noticias que llegan de la Santa Sede en estos últimos días, y que a nadie dejan indiferente, quiero resaltar una que ha pasado bastante desapercibida fuera de los ámbitos curiales y eclesiales y que tiene como argumento principal la Ciencia Heráldica. La renuncia del Santo Padre Benedicto XVI y la posterior elección del nuevo Obispo de Roma ha creado una situación inédita en la Historia de la Santa Madre Iglesia. Cierto es que hubo siete renuncias documentadas anteriores de Sumos Pontífices (Clemente, Ponciano, Silverio, Benedicto IX, Gregorio VI, Celestino V y Gregorio XII) pero estas renuncias redujeron a sus pronunciantes al estado anterior en que se hallaban antes de subir a la Cátedra de Pedro. No menos cierto es la convivencia de un Papa con uno o incluso dos antipapas, en algunas de las épocas más negras de la Cristiandad, pero jamás, hasta ahora, habíamos asistido a la existencia de un Papa Emérito que, además, reside dentro de los Muros Vaticanos, recluido en una vida de clausura, estudio y oración en el Convento Mater Ecclesiae.

Esta inédita situación movió a Don Andrea, Cardenal Cordero Lanza di Montezemolo, Arcipreste Emérito de la Archibasílica Papal de San Pablo Extramuros, autor de las Armas Papales de Benedicto XVI, a proponerle un nuevo diseño de las mismas, que se reproducen al comienzo y fin de este post, adaptado a su nueva situación y para distinguirlas de las del actual Obispo de Roma. En el mismo se observa que como elementos externos se mantienen la mitra (que substituyó a la tiara, siendo el primer Pontífice Romano en hacerlo, aunque en otras versiones -a partir del 10 de octubre de 2010- se ha timbrado con la segunda) y el palio (también novedad en la Heráldica Papal, en la que las cruces son de gules en lugar de sable, como elemento diferenciador del Sucesor de Pedro del resto de los Obispos) y se añade una filacteria con el lema Cooperatores Veritatis que el Santo Padre usó antes de su subida al Solio de Pedro. Lo que más llama la atención de este diseño es que desaparecen las Llaves Petrinas acoladas al escudo en aspa y conserva el campo con su mantelado al que se añade un jefe de gules con las dichas Llaves en plata y oro dispuestas en sotuer, inspirándose en las Armas del Estado de la Ciudad del Vaticano.

No creo necesario entrar en el análisis pormenorizado de los motivos que puedan esconderse detrás de esta sorprendente propuesta, por no caer en estériles debates o alentar más confusión de la que en estos días se está creando por las noticias procedentes de la Santa Sede y por estar centrado el contenido de este blog en las Ciencias Nobiliarias. Sólo añadiré que fuentes de primera mano han hecho saber que el Santo Padre Benedicto XVI, tras observar el nuevo diseño, dijo que el otro está bien como está, con lo que continuará usando sus Armas Pontificales con todos los signos de su Dignidad, como hasta ahora lo había hecho. A buen entendedor...

Francisco Acedo Fernández Pereira,
Presidente del Colegio,
Sodales y Académico Pontificio.