martes, 16 de julio de 2013

El Real Capítulo de Santo Antonio y el Escapulario del Carmen


 
El Real Capítulo de Caballeros de Santo Antonio de Lisboa de Arronches, que tiene su origen en la Antigua y Noble Hermandad de Santo Antonio y del Niño Jesús de la Santa Iglesia Capitular de su Mismo, Venerable y Franciscano Nombre de Arronches, agregada a la Colegiata de Nuestra Señora de la Asunción de Canónigos de la Santa Cruz de Coimbra, se incardina desde sus orígenes, en el siglo XVI, en la Orden Franciscana asentada en Arronches desde el siglo XV y constructora de su Casa Matriz, pero su espiritualidad también se liga a la Orden del Carmelo. No en vano, la Virgen del Carmen es una de sus principales devociones y San Nuño de Santa María Álvarez Pereira y las Benditas Ánimas del Purgatorio se encuentran entre sus Santos Protectores.
 
De hecho, uno de los requisitos indispensables para ingresar en el Real Capítulo es el tener impuesto el Escapulario del Carmen, Sacramental que se realiza durante la Ceremonia de Entronización antes de la Investidura propiamente dicha, a aquellos Novicios que no lo hayan recibido con anterioridad.
 
Los carmelitas tienen, entre otros, el mérito de haber llevado esta advocación mariana a todos los estratos del pueblo cristiano. En el siglo XII algunos eremitas se retiraron al Monte Carmelo, con San Simón Stock. La Virgen Santísima prometió a este santo un auxilio especial en la hora de la muerte a los miembros de la orden carmelitana y a cuantos participaran de su patrocinio llevando su santo escapulario. Los Carmelitas han sido conocidos por su profunda devoción a la Santísima Virgen. Ellos interpretaron la nube de la visión de Elías (1 Reyes 18, 44) como un símbolo de la Virgen María Inmaculada. Ya en el siglo XIII, cinco siglos antes de la proclamación del dogma, el misal Carmelita contenía una Misa para la Inmaculada Concepción.

Los marineros, antes de la edad de la electrónica, dependían de las estrellas para marcar su rumbo en el inmenso océano. De aquí la analogía con La Virgen María quien como, estrella del mar, nos guía por las aguas difíciles de la vida hacia el puerto seguro que es Cristo.

Por la invasión de los sarracenos, los Carmelitas se vieron obligados a abandonar el Monte Carmelo. Una antigua tradición nos dice que antes de partir se les apareció la Virgen mientras cantaban el Salve Regina y ella prometió ser para ellos su Estrella del Mar. Por ese bello nombre conocían también a la Virgen porque el Monte Carmelo se alza como una estrella junto al mar.

La Virgen Inmaculada, Estrella del Mar, es la Virgen del Carmen, es decir a la que desde tiempos remotos allí se venera. Ella acompañó a los Carmelitas a medida que la orden se propagó por el mundo. A los Carmelitas se les conoce por su devoción a la Madre de Dios, ya que en ella ven el cumplimiento del ideal de Elías. Incluso se le llamó: "Los hermanos de Nuestra Señora del Monte Carmelo". En su profesión religiosa se consagraban a Dios y a María, y tomaban el hábito en honor ella, como un recordatorio de que sus vidas le pertenecían a ella, y por ella, a Cristo.

Los seres humanos nos comunicamos por símbolos. Así como tenemos banderas, escudos y también uniformes que nos identifican. Las comunidades religiosas llevan su hábito como signo de su consagración a Dios.

Los laicos no pueden llevar hábito, pero los que desean asociarse a los religiosos en su búsqueda de la santidad pueden usar el escapulario. La Virgen dio a los Carmelitas el escapulario como un hábito miniatura que todos los devotos pueden llevar para significar su consagración a ella. Consiste en un cordón que se lleva al cuello con dos piezas pequeñas de tela color café, una sobre el pecho y la otra sobre la espalda. Se usa bajo la ropa. Junto con el rosario y la medalla milagrosa, el escapulario es uno de los mas importantes sacramentales marianos.

Dice San Alfonso Ligorio, doctor de la Iglesia: "Así como los hombres se enorgullecen de que otros usen su uniforme, así Nuestra Señora Madre María está satisfecha cuando sus servidores usan su escapulario como prueba de que se han dedicado a su servicio, y son miembros de la familia de la Madre de Dios."

Un sacramental es un objeto religioso que la Iglesia haya aprobado como signo que nos ayuda a vivir santamente y a aumentar nuestra devoción. Los sacramentales deben mover nuestros corazones a renunciar a todo pecado, incluso al venial.

El escapulario, al ser un sacramental, no nos comunica gracias como hacen los sacramentos. Las gracias nos vienen por nuestra respuesta de amor a Dios y de verdadera contrición del pecado, lo cual el sacramental debe motivar.

La palabra escapulario viene del Latín "scapulae" que significa "hombros". Originalmente era un vestido superpuesto que cae de los hombros y lo llevaban los monjes durante su trabajo. Con el tiempo se le dio el sentido de ser la cruz de cada día que, como discípulos de Cristo llevamos sobre nuestros hombros. Para los Carmelitas particularmente, pasó a expresar la dedicación especial a la Virgen Santísima y el deseo de imitar su vida de entrega a Cristo y a los demás.

En el año 1246 nombraron a San Simón Stock general de la Orden Carmelita. Este comprendió que, sin una intervención de la Virgen, a la orden le quedaba poco tiempo. Simón recurrió a María poniendo la orden bajo su amparo, ya que ellos le pertenecían. En su oración la llamó "La flor del Carmelo" y la "Estrella del Mar" y le suplicó la protección para toda la comunidad.

En respuesta a esta ferviente oración, el 16 de julio de 1251 se le aparece la Virgen a San Simón Stock y le da el escapulario para la orden con la siguiente promesa:

"Este debe ser un signo y privilegio para ti y para todos los Carmelitas: quien muera usando el escapulario no sufrirá el fuego eterno"

Aunque el escapulario fue dado a los Carmelitas, muchos laicos con el tiempo fueron sintiendo el llamado de vivir una vida mas comprometida con la espiritualidad carmelita y así se comenzó la cofradía del escapulario, donde se agregaban muchos laicos por medio de la devoción a la Virgen y al uso del escapulario. La Iglesia ha extendido el privilegio del escapulario a los laicos.

Muchos Papas, Santos como San Alfonso Ligorio, San Juan Bosco, San Claudio de la Colombiere, y San Pedro Poveda, tenían una especial devoción a la Virgen del Carmen y llevaban el escapulario. Santos y teólogos católicos han explicado que, según esta promesa, quien tenga la devoción al escapulario y lo use, recibirá de María Santísima a la hora de la muerte, la gracia de la perseverancia en el estado de gracia (sin pecado mortal) o la gracia de la contrición (arrepentimiento). Por parte del devoto, el escapulario es una señal de su compromiso a vivir la vida cristiana siguiendo el ejemplo perfecto de la Virgen Santísima.
  • El amor y la protección maternal de María: El signo es una tela o manto pequeño. Vemos como María cuando nace Jesús lo envuelve en un manto. La Madre siempre trata de cobijar a sus hijos.

    Envolver en su manto es una señal muy maternal de protección y cuidado. Señal de que nos envuelve en su amor maternal. Nos hace suyos. Nos cubre de la ignominia de nuestra desnudes espiritual.

    Vemos en la Biblia:

    -Dios cubrió con un manto a Adán y Eva después de que pecaron. (manto - signo de perdón)

    -Jonás le dio su manto a David: símbolo de amistad -Elías dio su manto a Eliseo y lo llenó de su espíritu en su partida.

    -S. Pablo: revístanse de Cristo: vestirnos con el manto de sus virtudes,
     
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    Pertenencia a María: Llevamos una marca que nos distingue como sus hijos escogidos. El escapulario se convierte en el símbolo de nuestra consagración a María.

    Consagración: ´pertenecer a María´ es reconocer su misión maternal sobre nosotros y entregarnos a ella para dejarnos guiar, enseñar, moldear por Ella y en su corazón. Así podremos ser usados por Ella para la extensión del Reino de su Hijo.

    -En 1950 Papa Pío XII escribió acerca del escapulario: "que el escapulario sea tu signo de consagración al Inmaculado Corazón de María, lo cual estamos particularmente necesitando en estos tiempos tan peligrosos". Quien usa el escapulario debe ser consciente de su consagración a Dios y a la Virgen y ser consecuente en sus pensamientos, palabras y obras. Dice Jesús: "Cargad con mi yugo y aprended de mi, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera". (Mt 11:29). El escapulario simboliza ese yugo que Jesús nos invita a cargar, pero que María nos ayuda a llevar. El escapulario es un signo de nuestra identidad como cristianos, vinculados íntimamente a la Virgen María con el propósito de vivir plenamente nuestro bautismo. Representa nuestra decisión de seguir a Jesús por María en el espíritu de los religiosos pero adaptado a la propia vocación, lo que exige que seamos pobres, castos y obedientes por amor.

    Al usar el escapulario constantemente estamos haciendo silenciosa petición de asistencia a la Madre, y ella nos enseña e intercede para conseguirnos las gracias para vivir como ella, abiertos de corazón al Señor, escuchando su Palabra, orando, descubriendo a Dios en la vida diaria y cercanos a las necesidades de nuestros hermanos, y nos está recordando que nuestra meta es el cielo y que todo lo de este mundo pasa. En la tentación, tomamos el escapulario en nuestras manos e invocamos la asistencia de la Madre. Kilian Lynch, antiguo general de la Orden dice: "No lleguemos a la conclusión de que el escapulario está dotado de alguna clase de poder sobrenatural que nos salvará a pesar a pesar de lo que hagamos o de cuanto pequemos...Una voluntad pecadora y perversa puede derrotar la omnipotencia suplicante de la Madre de la Misericordia."
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    El suave yugo de Cristo: "Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mi, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana". (Mt 11:29-30)

    -El escapulario simboliza ese yugo que Jesús nos invita a cargar pero que María nos ayuda a llevar.

    Quién lleva el escapulario debe identificarse como católico sin temor a los rechazos y dificultades que ese yugo le traiga.

    El escapulario es un signo de nuestra identidad como católicos, vinculados de íntimamente a la Virgen María con el propósito de vivir plenamente según nuestro bautismo. Representa nuestra decisión de seguir a Jesús por María en el espíritu de los religiosos pero adaptado a la propia vocación. Esto requiere que seamos pobres (un estilo de vida sencillo sin apegos materiales), castos y obedientes por amor a Dios.

    En momentos de tentación, tomamos el escapulario en nuestras manos e invocamos la asistencia de la Madre, resueltos a ser fieles al Señor.

    Ella nos dirige hacia el Sagrado Corazón de su Hijo Divino y el demonio es forzado a retroceder vencido.

    El primer escapulario debe ser bendecido por un sacerdote e impuesto por él mientras dice:

    "Recibe este escapulario bendito y pide a la Virgen Santísima que por sus méritos, lo lleves sin ninguna mancha de pecado y que te proteja de todo mal y te lleve a la vida eterna"

    El escapulario es signo de la Maternidad Espiritual de María y puede imponerse a personas no católicas, así como debemos recordar que ella es madre de todos. Muchos milagros de conversión se han realizado en favor de buenos no-católicos que se han decidido a practicar la devoción al escapulario. 

    El escapulario NO salva por sí solo como si fuera algo mágico o de buena suerte, ni es una excusa para evadir las exigencias de la vida cristiana. Mons. Kilian Lynch, antiguo general de la Orden Carmelita nos dice: "No lleguemos a la conclusión que el escapulario está dotado de alguna clase de poder sobrenatural que nos salvará a pesar a pesar de lo que hagamos o de cuanto pequemos... Una voluntad pecadora y perversa puede derrotar la ´omnipotencia suplicante´ de la madre de la misericordia."

    Los Papas y Santos han muchas veces alertado acerca de no abusar de la promesa de nuestra madre como si nos pudiéramos salvar llevando el escapulario sin conversión. El Papa Pío XI nos advierte: "aunque es cierto que la Virgen María ama de manera especial a quienes son devotos de ella, aquellos que desean tenerla como auxilio a la hora de la muerte, deben en vida ganarse dicho privilegio con una vida de rechazo al pecado y viviendo para darle honor."

    Vivir en pecado y usar el escapulario como ancla de salvación es cometer pecado de presunción ya que la fe y la fidelidad a los mandamientos es necesaria para todos los que buscan el amor y la protección de Nuestra Señora.

    San Claude de la Colombiere advierte: "Tu preguntas: ¿y si yo quisiera morir con mis pecados?, yo te respondo, entonces morirás en pecado, pero no morirás con tu escapulario."

  • La imposición del Escapulario permite que los Miembros del Real Capítulo gocen de casi trescientas Indulgencias Plenarias anuales, y los Capellanes reciben el don de Altar Privilegiado, aunque no celebren la Santa Misa en la Iglesia Capitular, cada vez que lo hacen liberan un alma del Purgatorio. Algunos Caballeros profesan el Voto de Ánimas, conocido también como Acto Heroico de Caridad, por el que, en un acto de extrema generosidad, renuncian a cuantas Indulgencias reciben y las entregan a la Virgen del Carmen, para que ella las distribuya a favor de las Ánimas del Purgatorio que estime más conveniente. Ésta no es una obligación, pero sí una costumbre extendida, que no debe hacerse precipitadamente, sino rezando, meditando y consultando con alguno de los Capellanes del Real Capítulo o con sus directores espirituales.

    Hoy, Memoria de la Virgen del Monte Carmelo, pedimos una oración por las Benditas Ánimas del Purgatorio, en especial por las de los Capellanes, Caballeros y Damas fallecidos.




     
     
     
     

    miércoles, 10 de julio de 2013

    Fernando Muñoz Altea presenta su nuevo libro


    Don Fernando Muñoz Altea, Rey de Armas de la Real Casa de las Dos Sicilias, Decano de Honor de esta Casa y Caballero Jure Sanguinis del Real Capítulo de Santo Antonio de Lisboa, entre otras muchas distinciones, presentará mañana en México D.F. su nuevo libro Los Virreyes de la Nueva España. Perfiles Genealógico-Biográficos. Reseñamos la noticia, tal y como la da el Diario Universal.
     
    "Un estudio en torno al Virreinato como institución y a su nacimiento en Europa, reúne el libro "Los virreyes de la Nueva España. Perfiles genealógico-biográfico", de Fernando Muñoz Altea, que será presentado mañana por la tarde en el Archivo General de la Nación (AGN). La publicación presenta antecedentes genealógicos de los virreyes y sus esposas, y algunos testamentos, además de un documental literario sobre cómo se realizaban las exequias de un marqués, en especial las relacionadas con Antonio de Mendoza.
    De acuerdo con información difundida por el AGN, se exponen, además, algunos datos curiosos sobre este periodo histórico e información biográfica de Juan O'Donojú, quien llegó como capitán y jefe político Superior.
    Con más de 20 años de trayectoria en el mundo de las letras, Fernando Muñoz Altea ha creado artículos de genealogía y heráldica. Se describe como un hombre apasionado, "investigador histórico" e incansable indagador del origen de las familias.
     
    rqm".

    El Colegio Heráldico desea el mejor de los éxitos a su Decano de Honor, quien es, sin duda alguna, una de las mayores autoridades de la Nobiliaria a nivel mundial.

    sábado, 6 de julio de 2013

    Fallecimiento del Conde de Oliva de Plasencia

     
    Con gran dolor, el Colegio Heráldico Antoniano de Lisboa, anuncia el fallecimiento, después de una larga enfermedad, ayer en Cáceres de Don José Ramón Vargas-Zúñiga y Ceballos-Zúñiga, XV Conde de Oliva de Plasencia, Caballero de la Orden de Montesa y Colegiado de Número de esta Casa. Nacido en 1961, hijo de Don Felipe Vargas-Zúñiga y de la Calzada y de Doña dolores Ceballos-Zúñiga y Santos, XIV Condes de Oliva de Plasencia, dedicó su vida al sector bancario, siendo Gerente Comercial de Caja Duero. Gran amante de las Ciencias Nobiliarias, era un profundo conocedor de estas materias y su ayuda fue fundamental para que esta Casa realizara la Exposición de Órdenes Militares y de Caballería para el Aula de Cultura del CEFOT del Ministerio de Defensa. El funeral corpore insepulto ha tenido lugar esta misma tarde en la Santa Iglesia Concatedral de Santa María la Mayor de Cáceres, con una multitudinaria asistencia que arropaba a la familia y sus restos, posteriormente, han sido trasladados al panteón familiar.
     
    El Presidente, el Cabildo y todos los Colegiados, así como las Instituciones dependientes y hermanadas, expresan su más profundas condolencias a Doña Beatriz Uríbarri Chacón, Condesa Viuda de Oliva de Plasencia, a sus hijos, Don Felipe y Don Jaime y a toda su familia. Descanse en paz tan buen señor.